
Situada en las pendientes del monte Faíto, en el sector septentrional de la península sorrentina, Vico Equense se extiende en
un promontorio que se asoma sobre el maravilloso golfo de Nápoles.
Los otros tres lados están enmarcados por la cadena de los Montes Lattari que comprende numerosas casas de campo que
salen como gemas de la próspera vegetación.
Vico Equense tiene una historia muy romántica que se remonta a la época de los primeros asentamientos de los pueblos
itálicos.
Originariamente la habitaron poblaciones autóctonas, luego la dominaron etruscos, oscos, sanitas y romanos, que
construyeron, a lo largo de su litoral, edificios cuyos vestigios todavía resisten al paso del tiempo; restos de una muy vasta
necrópolis prerromana que dan fe, a través de numerosos testimonios, del paso, la obra y la influencia de las primeras poblaciones,
desde los colonos griegos a los pueblos más cercanos a nosotros.